jueves, 8 de diciembre de 2011

¿DIOS EXISTE?... ¿LA VIDA EXISTE?


 
Algunos han dicho no importa si existe Dios o no, al fin la vida es un sueño pero si la vida es un sueño, ¿sería posible estar soñando todos la misma cosa?; ¿podríamos tener todos un sueño donde la realidad es la misma? No, si fuese un sueño ustedes por ejemplo no tendrían percepción de la misma realidad, la realidad de que yo Mauricio Aldana este frente a ustedes discutiendo (que dicho sea de paso para algunos es un absurdo porque no existe Dios o porque quizá ¿a quién le importa?), si Dios existe o no.

Hagamos  un  pequeño  experimento   entre  tres de ustedes ;  muy bien  vamos  a comenzar... tengo en la mesa varias gafas que tienen vidrios de diferente color. Quiero que tomen cualquiera de esas gafas y que se las pongan ¿cómo perciben todo  su  alrededor?, ahora cambien de gafas. Muy bien es de otro color este lugar con cada gafa verdad… Gracias;  ahora   continuemos.

“La vida es del color del cristal con que miras”, se ha dicho y en cierta forma es la  verdad. Ponte gafas oscuras y veras la vida oscura, usa gafas amarillas y veras tu vida amarilla, ponte gafas rosa y tendrás una vida color  de  rosa. Es cierto, tu realidad es como la quieres ver pero no es la verdadera realidad, veras tal como es si no tienes puestas ningunas gafas, pues estas distorsionaran o cambiaran la realidad. Estas gafas en tu vida podrán ser prejuicios o ideologías de hombres. Muchas personas no creen la existencia de Dios porque no lo quieren ver,  porque no lo quieren escuchar y porque no lo quieren palpar pero... ¿será verdadera la inexistencia de Dios? Si esto fuera cierto dime ¿porqué la insistencia del ateísmo de comprobar que Él no existe?, pues si algo realmente no existe ¿para que preocuparte en (siquiera una vez) comprobar que no existe?

martes, 22 de noviembre de 2011

HAY QUE CONOCER, AMAR Y SERVIR A DIOS.


Condiciones para el amor             
         Para llegar a gozar de la vida eterna no basta saber que Dios existe, se necesita amarlo y demostrar ese amor con obras, esforzándonos en cumplir la voluntad del Señor.
          Recordemos el ejemplo de aquel joven médico, que fuera de su país, al leer el periódico descubre la foto de una linda chica de su tierra y su dirección, se decide a escribirle y cortejarla a distancia, enamorándose cada día más.

          ¿Qué hubiera ocurrido si a nuestro médico en el país lejano no le hubiera llamado la atención la joven de la fotografía? ¿O, si luego de unas pocas cartas, hubiera perdido el interés por ella y cesado la correspondencia? Aquella muchacha no habría significado nada para él a su regreso. Aunque se toparan en la estación a la llegada del tren, su corazón no se sobresaltaría al verla. Su rostro hubiera sido uno más entre la multitud.

La indiferencia con Dios es cosa humana   

                    Algo parecido sucederá si no empezamos a amar a Dios en esta vida: no hay modo de unirnos a Él en la eternidad. Si nuestro corazón llega a la eternidad sin amor de Dios, la dicha simplemente, no existirá. Como un hombre sin ojos no puede ver la belleza del firmamento estrellado, un hombre sin amor de Dios no puede ver a Dios; entra en la eternidad ciego. No es que Dios diga al pecador impenitente (el pecado no es más que una negativa al amor de Dios): “Si no vienes preparado, no quiero que te me acerques. ¡Largo de aquí para siempre!” No. El hombre que muere sin amor de Dios, o sea, sin arrepentirse de su pecado, ha hecho su propia elección. Fue él quien, consciente y lúcidamente, rechazó de un manotazo la amante invitación que Dios le ofrecía.

Porque es imposible llegar a más lo que no se conoce      

      Lo primero será, pues, conocer todo lo que podamos sobre Dios, para poder amarlo, mantener vivo nuestro amor y hacerlo crecer. Volviendo a nuestro imaginario galeno: si ese joven no hubiera visto el periódico donde aparecía la chica, resulta evidente que nunca habría llegado a amarla. No podría haberse enamorado de quien ni siquiera sospechaba su existencia. E, incluso, si después de ver su fotografía, el joven no le hubiera escrito y por la correspondencia conocido sus virtudes y su personalidad, la primera chispa de interés nunca se habría hecho fuego abrasador.

          Ésa es la razón por la cual nosotros “estudiamos” a Dios y lo que Él nos ha dicho de Sí. Ésa es la razón por la cual recibimos clases de catecismo en la infancia y cursos de religión en la juventud y madurez. Por esa razón atendemos a las homilías los domingos y leemos libros y folletos doctrinales, asistimos a círculos de estudio, seminarios y conferencias. Son parte de lo que podríamos llamar nuestra “correspondencia” con Dios. Son parte de nuestro esfuerzo por conocerlo mejor para que nuestro amor por Él pueda crecer y fructificar.

Obras son amores         

          Pero no basta conocer para amar. Existe un termómetro infalible para medir nuestro amor por alguien, y es hacer lo que agrada a la persona amada, lo que le gustaría que hiciéramos. Volviendo al ejemplo de nuestro mediquillo: si, a la vez que dice amar a su novia y querer casarse con ella, se dedicara a derrochar su tiempo y dinero en prostitutas y borracheras, sería un hipócrita de cuerpo entero. Su amor no sería veraz si no tratara de ser la clase de persona que ella querría que fuese, si no pusiera en práctica las recomendaciones que ella le sugiere en sus cartas.

          Análogamente, hay una sola forma de mostrar nuestro amor a Dios, y que consiste en hacer lo que Él quiere que hagamos, siendo la clase de persona que Él dispuso que fuéramos. El amor a Dios no está sólo en los sentimientos. Amar a Dios no significa que nuestro corazón deba dar brincos cada vez que pensamos en Él; eso no es esencial. El amor a Dios reside en la voluntad. No es por lo que sentimos sobre Dios, sino lo que estamos dispuestos a hacer por Él, como probamos nuestro amor a Dios.

A más amor más felicidad consumada  

          Mientras más amemos a Dios aquí, tanto mayor será nuestra dicha en el cielo. Aquel que ama a su prometida sólo un poco, será dichoso al casarse con ella. Pero otro que ame más a la suya será más dichoso que el primero en la consumación de su amor. Del mismo modo, al aumentar nuestro amor a Dios (y nuestra obediencia a su voluntad) aumenta nuestra capacidad de ser felices en Dios.

          Así, pues, aunque es cierto que cada uno de los que están en el cielo es totalmente dichoso, también es verdad que unos poseen mayor capacidad de dicha que otros. Para utilizar un ejemplo antiguo: un pequeño dedal y un barril pueden estar ambos llenos, pero el barril contiene más agua que el dedal. O también, si cinco individuos contemplan una pintura famosa todos están pasmados ante el cuadro, pero cada uno en grado distinto, dependiendo de su conocimiento y sensibilidad pictóricos.

      Todo esto es lo que el catecismo enseña al decir: “¿Para qué te ha creado Dios?”, a lo que contesta diciendo: “Para conocerlo, amarlo y servirlo en esta vida”. Esa palabra de en medio, “amar”, es la palabra clave, la esencial. Pero el amor no se da sin previo conocimiento, pues hay que conocer a Dios para poder amarlo. Y no es amor verdadero el que no se traduce en obras: haciendo lo que al amado le complace.
El perdón que Dios espera.
    
          Antes de terminar, interesa mucho tener en cuenta que Dios no nos deja abandonados a nuestra humana debilidad en este asunto de conocerlo, amarlo y servirlo. No se ha limitado a ponernos un instructivo en las manos y dejar que nos arreglemos con su interpretación lo mejor que podamos. Dios ha enviado a “Alguien” para que nos dé la fuerza interior y para ilustrar lo que debemos saber en orden a nuestro destino eterno. Dios ha enviado ni más ni menos que a su propio Hijo, el Verbo eterno, que vino a la Tierra para darnos la Vida que hace posible nuestra felicidad sobrenatural, y para enseñarnos el Camino y la Verdad con su palabra y ejemplo.

          El Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo Nuestro Señor, subió al cielo el jueves de la Ascensión, y no tenemos ya más entre nosotros su presencia física y visible. Sin embargo, ideó el modo de permanecer aquí hasta el final de los tiempos. Con sus doce Apóstoles como núcleo ! y base, Jesús se modeló un nuevo tipo de Cuerpo. Es un Cuerpo Místico más que físico por el que permanece en la Tierra. Las células de su Cuerpo son personas en vez de protoplasma. Su cabeza es Jesús mismo, y el alma es el Espíritu Santo. La voz de este Cuerpo es el mismo Cristo, quien nos habla íntimamente para enseñarnos y guiarnos. A este cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo, que continuará la misión salvadora por todos los siglos y en todas las partes, lo llamamos Iglesia. La Iglesia enseña la Verdad y muestra el Camino. Pero la Iglesia también tiene -es el mismo Señor que continúa en Ella- la Vida del Redentor. No sólo nos ayuda “desde fuera”, como un maestro de la Tierra, sino que nos da la nueva vida, vida de Cristo, para poder unirnos con Él algún día.

jueves, 10 de noviembre de 2011

365 FORMAS DE VIVIR FELICES


Las siguientes lineas se relacionan fundamentalmente con esa actitud y predisposición de los seres humanos a pensar y creer de que ellos son los únicos que tienen problemas en esta vida. Caso erróneo... 

Un psiquiatra, repetía incansablemente a sus pacientes que: "cada ser humano es un fardo de problemas, que él y solamente él debe resolver". A medida en que los años fueron cayendo sobre mi vida he venido reiterando la veracidad de esa expresión. Pero al mismo tiempo he entendido que si nosotros utilizamos las herramientas, los recursos, los mecanismos, y las estrategias adecuadas, resolveremos cualquier problema. 

Es lógico suponer que estas habilidades, de discernimiento y sabiduría, nos ha sido concedidos por nuestro Buen Dios, del cual pretendemos mantenernos alejados el mayor tiempo posible, del mismo modo que "alimentamos" una gran debilidad en nuestra fe, confianza y creencia ,en la palabra y enseñanzas del Señor, haciéndonos un flaco favor. Nuestra realidad exterior depende en un grado máximo de nuestra fe, de nuestra confianza, de nuestra disposición, optimismo, deseo ferviente, imaginación y buena representación mental de lo que aspiramos a ser y obtener. Insistimos en que no puede dejarse a Dios fuera del cualquier propósito, proyecto, deseo, actitud, decisión o actuación que decidamos emprender. Por lo tanto comparto con ustedes algunas estrategias muy útiles y que extraje del libro de bolsillo " 366 MARAVILLOSAS MOTIVACIONES" ,cuyo autor es TIBERIO LOPEZ FERNANDEZ:

¡PROGRAMA TU FELICIDAD!


1.- Levántate temprano y sin afanes.

2.- báñate y hazte consciente de la frescura del agua.

3.- Realiza una sesión de educación física.

4.- Haz un ejercicio de relajación.

5.- Haz una tanda de veinte respiraciones profundas, rítmicas y sosegadas.

6.- Desayuna gustando los alimentos.

7.- Siente que la vida es hermosa y agradece a Dios el nuevo día

8.- Trabaja con gusto y descansa mientras trabajas.

9.- Se creativo para que no te destruya la rutina.

10.- Prueba que eres un ser inteligente relacionándote afectuosamente con tus semejantes.

11.- Encara los problemas con serena tranquilidad y con diligente interés.

12.- Al levantarte muéstrale a la vida una sonrisa, aunque sus problemas sean muchos.


UN NUEVO DÍA,ES REGALO DE DIOS Y OPORTUNIDAD DE SERVIRLO...



EL DÍA EMPIEZA...


Señor, el día empieza. Como siempre,
postrados a tus pies, la luz del día
queremos esperar. Eres la fuerza
que tenemos los débiles, nosotros.

Padre nuestro,
que en los cielos estás, haz a los hombres
iguales: que ninguno se avergüence
de los demás; que todos al que gime
den consuelo; que todos, al que sufre
del hambre la tortura, le regalen
en rica mesa de manteles blancos
con blanco pan y generoso vino;
que no luchen jamás; que nunca emerjan,
entre las áureas mieses de la historia,
sangrientas amapolas, las batallas.

Luz, Señor, que ilumine las campiñas
y las ciudades; que a los hombres todos,
en sus destellos mágicos, envuelva
luz inmortal; Señor, luz de los cielos,
fuente de amor y causa de la vida.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

NADIE CONOCE AL HIJO; MAS QUE EL PADRE


Una serie de polaridades definen la existencia humana: sentarse y levantarse, camino y descanso, pensamiento y palabra, tiempo y espacio. Ni aun así el hombre es definible. 

Hay Alguien, previo a todo lo anterior, que configura a la persona humana. Todo lo abarca la sabiduría única y total de Dios. Lo cual vale eminentemente para Cristo: «Nadie le conoce, sino el Padre y aquel a quien el Padre se lo quiera revelar» (Mt 11,27). 

Él es quien penetra lo más secreto de nuestro interior. No es el suyo un conocimiento aterrador, sino amoroso, puesto que hemos experimentado el amor de Dios y nos hemos adherido al Mesías enviado (Jn 17,3). 

Nuestra relación con Jesús es de un conocimiento amoroso. Jesús nos llama por nuestro nombre. Una paz indecible embarga al creyente, a quien Dios conoce. Llegará a ser dicha perfecta cuando le conozcamos -amemos- como Él nos conoce.

martes, 8 de noviembre de 2011

FRUTOS DE LA EUCARISTÍA


  • Al recibir la Eucaristía, nos adherimos íntimamente con Cristo Jesús, quien nos transmite su gracia.
  • La comunión nos separa del pecado, es este el gran misterio de la redención, pues su Cuerpo y su Sangre son derramados por el perdón de los pecados.
  • La Eucaristía fortalece la caridad, que en la vida cotidiana tiende a debilitarse; y esta caridad vivificada borra los pecados veniales.
  • La Eucaristía nos preserva de futuros pecados mortales, pues cuanto más participamos en la vida de Cristo y más progresamos en su amistad, tanto más difícil se nos hará romper nuestro vínculo de amor con Él.
  • La Eucaristía es el Sacramento de la unidad, pues quienes reciben el Cuerpo de Cristo se unen entre sí en un solo cuerpo: La Iglesia. La comunión renueva, fortifica, profundiza esta incorporación a la Iglesia realizada ya por el Bautismo.
  • La Eucaristía nos compromete a favor de los pobres; pues el recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo que son la Caridad misma nos hace caritativos.

CRISTO ES EL CENTRO DE NUESTRA VIDA



El antiguo Testamento es el relato de una nación.
El Nuevo Testamento es el relato de un Hombre.

La nación fue fundada y desarrollada por Dios para traer al mundo aquel Hombre. Dios mismo se hizo hombre, para dar a la humanidad una idea concreta, definida, tangible de la clase de Persona en quien hemos de pensar cuando pensamos en Dios. Dios es como Jesús, Jesús era Dios encarnado en forma humana.
Su presentación en la tierra es el evento central de toda historia. El antiguo testamento proveyó escenario de ella. El nuevo testamento la describe.

Como hombre, vivió la vida más singularmente hermosa que jamás se haya conocido. Era el hombre más bondadoso, tierno, manso, paciente y simpático que jamás haya vivido. Amaba a la gente. Detestaba ver sufrir a las personas. Se deleitaba en perdonar, y en ayudar. Obró milagros admirables para dar de comer a quienes tenían hambre. Alivianado a los dolientes, se olvidaba él mismo de comer. Multitudes de cansados, adoloridos y agobiados de corazón vinieron a Él, y hallaron salud y alivio. Se dijo de Él, lo que de ningún otro: que si todas Sus obras de bondad se describiesen, no cabrían los libros en el mundo que llenarían. Esa es la clase de hombre que era Jesús. Esa es la clase de persona que es Dios.

Luego murió en la cruz, para quitar el pecado del mundo, y para ser el Redentor y Salvador de los hombres.
Después se levantó de entre los muertos; está vivo ahora; no es simplemente un personaje histórico, sino una Persona viviente. Es el hecho más importante de la historia, y la fuerza más vital del mundo hoy día.
La Biblia entera gira alrededor de esta hermosa historia de Cristo y de Su promesa de vida eterna para los que le acepten. La Biblia fue escrita con el sólo propósito de que los hombres pudiesen creer, comprender, conocer, amar y seguir a Cristo.

Cristo, es el centro y corazón de la Biblia y de la historia, lo es también de nuestras vidas. Nuestro destino eterno está en Su mano. Nuestra aceptación o nuestro rechazamiento de Él, determina para cada uno de nosotros, la gloria eterna o la ruina eterna; el cielo o el infierno.

La decisión más importante que jamás tenga que hacer cada uno de nosotros es determinar en su corazón, de una vez para siempre, el problema de su actitud hacia Cristo. De esto depende todo lo demás.
Es cosa gloriosa ser cristiano, y el privilegio más elevado del ser humano. Aceptar a Cristo como Salvador, Señor y Maestro, y esforzarse sinceramente en seguir la manera de vivir que Él nos enseñó es a todas luces la manera más satisfactoria y más razonable de vivir. Significa paz; paz de la mente, contentamiento del corazón, perdón, felicidad, esperanza y vida aquí y ahora mismo, vida abundante, vida que jamás tendrá fin.

¿Cómo puede alguno ser tan ciego o tan necio como para recorrer la vida y afrontar la muerte, sin la esperanza del cristiano? Aparte de Cristo, ¿qué hay, o qué puede haber, para que valga la pena de vivir ya sea en este mundo o en el venidero?
En último análisis, lo más caro y preciado de esta vida es el saber, en lo más profundo del corazón, que vivimos para Cristo; y por débiles que sean nuestros esfuerzos, trabajar en nuestras tareas diarias con la esperanza de tener algo, en aquel día final, que poner a Sus pies en humilde adoración y gratitud.

sábado, 22 de octubre de 2011

DOMUND 2011


La misión universal implica a todos, todo y siempre. El Evangelio no es un bien exclusivo de quien lo ha recibido; es un don que se debe compartir, una buena noticia que es preciso comunicar. Y este don-compromiso está confiado no sólo a algunos, sino a todos los bautizados, los cuales son «linaje elegido, nación santa, pueblo adquirido por Dios», para que proclame sus grandes maravillas.

En ello están implicadas también todas las actividades. La atención y la cooperación en la obra evangelizadora de la Iglesia en el mundo no pueden limitarse a algunos momentos y ocasiones particulares, y tampoco pueden considerarse como una de las numerosas actividades pastorales: la dimensión misionera de la Iglesia es esencial y, por tanto, debe tenerse siempre presente. Es importante que tanto los bautizados de forma individual como las comunidades eclesiales se interesen no sólo de modo esporádico y ocasional en la misión, sino de modo constante, como forma de la vida cristiana. La misma Jornada mundial de las misiones no es un momento aislado en el curso del año, sino que es una valiosa ocasión para detenerse a reflexionar si respondemos a la vocación misionera y cómo lo hacemos; una respuesta esencial para la vida de la Iglesia.

Ayudar  económicamente,  en  oración  y  dando  a conocer  el evangelio   donde  quiera  que   nosotros  nos   movamos  es  motivo de  gozo  ante Dios  puesto que   cada  uno de nosotros   ha  hecho ese  pacto  individual para  servir  y amar  a los  demas.

jueves, 20 de octubre de 2011

DÍAS DE PAZ


La iluminación es simplemente elevarse por encima de limitado concepto que tiene de si mismo, volviendo a la unidad en la que siempre ha estado. Vivir espiritualmente es vivir consciente de la propia luz interior.
Viviendo en este estado de consciencia percibimos el universo que habitamos...
Permitir que la energía se expanda...
La iluminación es el retorno al origen que nos creo, haciéndonos consciente de la fuente de energía y convirtiéndonos en uno con ella...
Una vez que el ser humano encuentra esta energía y renace ese estado de conciencia nunca vuelve a ser el mismo otra vez.
El amor es la verdadera esencia de ser humano. La aceptación total y entrega consciente a las energías naturales nos encamina hacia las más sublimes experiencias.
La más intensa experiencia que se puede tener. En ese momento uno experimenta la unión con el amado. No existe la separación, no existe el "yo" como parte separada del "tu". En ese momento alcanzamos un estado en el que se realiza la unión entre la consciencia individual y la cósmica.
Oleada tras oleada de amor y paz se infunden en la conciencia. El estado de iluminación ha sido descrito como un orgasmo permanente.
En el orgasmo se está unido con uno mismo, existe una presencia total en el eterno ahora.
La respiración se calma y la mente se vacía. Y de este vacío nos llega un profundo amor, el fuego divino y la gracia iluminadora...

EL DISCIPULO OBEDECE AL MAESTRO


¿Eres realmente un discípulo de Cristo?

Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo. Luc 14:33

Y cualquiera que no toma su propia cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Luc 14:27

El que halla su vida la perderá, y el que pierde su vida por mi causa la hallará.
Mat 10:39

Como os he amado, amaos también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros. Juan 13:34-35

Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado, y ustedes muestran que son verdaderamente mis discípulos [verdaderos seguidores]. Juan 15:8

Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y aun su propia vida, no puede ser mi discípulo. Luc14:26

El que no toma su cruz y sigue en pos de mí no es digno de mí. Mat 10:38

Todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos. 2 Tim 3:12

Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa]
con sus pasiones y deseos
[concupiscencias y afectos]. Gál 5:24

Los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Rom 8:8

El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Luc 9:23

Como  jóvenes    tenemos  una  misión  muy  importante,  y   debemos  estar  atentos  a la  necesidad de la  actualidad,  cada  tiempo   que se  vive  es para  estar   siempre  pendientes  de lo que  sucede,  crear  lazos de amor, unidad  y  de  conversión,   no  hay  que   quedarnos  estáticos  a los  acontecimientos,  hay mucho que  hacer  y mucho  que  cuidar, empezando por  nuestra  familia,  no hay que darle   mas problemas  ni preocupaciones  a nuestros padres.


!!!!!YO ESTOY AQUÍ!!!



No temas, no desmayes, no le des el gusto a los burladores de verte derrotado. Hazlo por ti, por los tuyos, pero más que nada hazlo pensando en aquel que te amó, y sin darse por vencido caminó, y quien al igual que tu, a cada paso que daba, se incrementaba su agonía y su dolor.


Un billón de razones tuvo EL para claudicar pero pensando en ti y en todos aquellos que hoy estamos luchando en contra de un imposible, Jesús siguió por esa vía dolorosa paso a paso, caminando firme, cargando mis fracasos, llevando a cuestas tu dolor. En sus hombros soportando el peso de una cruz que El no merecía, en su espalda recibiendo los latigazos de la injusticia y sus oídos escuchando los insultos de los que lo despreciaban, de los que se creían mejor que él, de los que lo querían ver muerto.


Abre tus ojos y mira hacia enfrente de ti. Mira tus sueños, tus anhelos. No, no son fantasías. Son semillas sembradas por Dios mismo en tu corazón. Ahora, arranca de ti todo vestigio de duda y de incredulidad.
Porque aún si tus bolsas están vacías o si tu futuro se mira incierto y aún si tu camino ahora está lleno de injusticias y de problemas, acuérdate que hay alguien que ya caminó por esa misma vereda.


El mismo Jesús quien dijo: En el mundo tendrás aflicción, es el mismo que te hoy dice, CONFIA, YO HE VENCIDO AL MUNDO.


El no te ha dejado solo. En su palabra el ha dicho: No te dejaré huérfano
Tú tienes un padre que pelea por tí, no uno que se acobarda y huye ante cualquier peligro.
Santo guerrero, poderoso en batalla, EL camina frente a tí derribando toda amenaza que intenta robar tu felicidad, doblegar tu corazón y asesinar tus sueños.
Súbete a sus brazos, permite que El te tome y te levante a ese lugar que solo tú y El conocen, donde El te llama por tu nombre y te dice:

Hijito, aquí estoy. No digas no puedo, no digas no tengo, no digas no soy,
Porque Yo soy el que puede, Yo soy el que tiene, y YO SOY EL QUE SOY.

JÓVENES CON UNA FE FIRME


Como  jóvenes,  nuestra fe debe estar fundada en la  experiencia del poder de Dios, no en las palabras que los hombres hablan ni en lecturas. El poder de Dios es prometido para liberarnos [separarnos] de  los pecados, lo cual es salvación. Cada  uno de  nosotros es salvo por la  fe, y por la  fe nuestro corazón es purificado; pero obviamente al comienzo de la fe  no estamos purificados, ni  alcanzamos   un  poquito  la  salvación. Debemos luchar  por la fe, crecer en la fe, edificar  nuestra  fe, aumentar  la  fe, perfeccionar lo que falte en la  fe, pelear la buena batalla de la fe, hasta llegar a la victoria, cuando tu fe sea consumada por el consumador; la fe es un proceso y una caminata, cuyo fin es ver a Cristo trayendo la salvación, para darnos la vida eterna.

  San Pablo  hace distinciones en su audiencia: "todos los que fuisteis bautizados en Cristo." Hay un Señor, una fe, un bautismo. El verdadero bautismo del Espíritu Santo, el único necesario, circuncida el corazón, al hundir el pecado y la iniquidad, y quita el cuerpo de muerte y pecado de la carne de manera que estamos sin pecado; un bautismo en la muerte de Cristo.

El Espíritu santo también fue recibido con la imposición de manos de los apóstoles. Esto parece ser similar a la manera en que Jesús le dio el Espíritu a sus apóstoles cuando sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. Juan 20:22. Pero los apóstoles no recibieron el bautismo de fuego hasta el Pentecostés, cuando recibieron el poder:

Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8. Los discípulos ya habían recibido el Espíritu Santo cuando Jesús sopló sobre ellos (la referencia anterior de Juan 20:22) y les dijo que fueran a Jerusalén a esperar el poder, que se describe de la siguiente manera:

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.
Y de repente vino un estruendo del cielo, como si soplara un viento violento, y llenó toda la casa donde estaban sentados.

Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos.
Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. Hechos 2:1-4.

Los apóstoles tenían el poder de la "imposición de las manos", al cual se le llama elbaustimo del Espíritu Santo; pero este no era el bautismo de fuego que quemó la paja, (que quemó el pecado), el cual ocurre al final de la caminata, no al principio. Este poder estaba limitado a aquellos que estaban en el reino de Cristo, habiendo recibido poder de lo alto. Estos hombres entonces cuidaron su rebaño, corrigiendo, advirtiendo, exhortando, reprobando, encomendando;  para asegurar que ellos estuvieran en el camino verdadero, y para que no fueran seducidos por el engaño del pecado.

Hoy en día, no tenemos hombres tan perfectos, puros, santos, vigorizados, que puedean hacer lo mismo. Por lo tanto, cada hombre es desarrollado completamente por el Espíritu Santo, probado, y después sellado con el depósito de garantía del Espíritu, la promesa de la finalización que ocurre en la segunda venida del Señor. 

El desarrollo de los hombres por el Espíritu Santo sin alguien que supervise físicamente, es necesariamente un proceso mucho más selectivo; que toma mucho más tiempo, y que también es muy selectivo para asegurar que cualquier hombre, sin un supervisor terrenal, no se desvíe del camino después de recibir el depósito de garantía,  trayendo así una gran vergüenza a la verdad.

Como  jóvenes   tenemos  muchas  inquietudes,  queremos  descubrir el mundo y   consideramos  que  lo  que  hacemos  esta  bien,   sin embargo   nuestros  padres,  hermanos   amigos   y compañeros   estan   pendientes  y  nos quieren  ayudar;  cuando nos aconsejen  hay que   detenernos, discernir  y  actuar, porque por medio  del Espíritu Santo  que  habita  en  nosotros  podemos   hacer  la  diferencia   y  dar    testimonio   con nuestra   vida  a  todos  los que nos  rodean.

miércoles, 12 de octubre de 2011

+++SI NO TENGO AMOR , NADA SOY+++



AUNQUE YO HABLARA TODAS LAS LENGUAS DE LOS HOMBRES Y DE LOS ANGELES, SI NO TENGO AMOR, SOY COMO UNA CAMPANA QUE RESUENA O COMO UN PLATILLO QUE RETIÑE, AUNQUE TUBIERA EL DON DE LA PROFECIA Y CONOCIERA TODOS LOS MISTERIOS Y TODA LA CIENCIA, AUNQUE TUVIERA TODA LA FE, UNA FE CAPAZ DE TRASLADAR MONTAÑAS, SINO TENGO AMOR NO SOY NADA, AUNQUE REPARTIERA TODOS MIS BIENES, PARA ALIMENTAR A LOS POBRES, Y ENTREGARA MI CUERPO A LAS LLAMAS, SI NO TENGO AMOR, NO ME SIRVE DE NADA, EL AMOR ES PACIENTE , ES SERVICIAL, EL AMOR NO ES ENVIDIOSO, NO HACE ALARDE, NO SE ENVANECE, NO PROCEDE CON
BAJEZA, NO BUSCA SU PROPIO INTERÉS, NO SE IRRRITA, NO TIENE EN CUENTA EL MAL RECIBIDO, NO SE ALEGRA CON LAS INJSTICIAS, SINO QUE SE REGOSIJA CON LA VERDAD, EL AMOR TODO LO DISCULPA, TODO LO CREE, TODO LO ESPERA, TODO LO SOPORTA, EL AMOR NO PASARA JAMAS ......
primera carta a los corintios......

AHORA QUE BAJO LA LUZ DE LA PALABRA, PODEMOS ENTENDER QUE NUESTRO AMOR, NO DEBE DE SER SOLO POSTURA , SINO MAS
BIEN UN COMPROMISO DE VIDA , TENEMOS EL CAMINO MAS CLARIFICADO, PORQUE TENEMOS QUE ACTUAR DE ACUERDO A
NUESTRA FE , CON MAS DETERMINACION Y AMAR COMO NOS LO INDICA EL SEÑOR , SIN LIMITES ..... ASI COMO LO DECIA
TERESA DE CALCUTA .............AMAR HASTA QUE DUELA Y HOY ASI QUIERO QUE VEAMOS AL PADRE GOYITO, UN SER HUMANO HUMILDE Y ENTREGADO, ME SIENTO TRISTE PERO SÉ QUE EL DEBE CRECER Y QUE BUENO QUE NOS DEJA PARA QUE NOSOTROS APRENDAMOS A VALORAR LO QUE EL HA PLASMADO EN NUESTRO CORAZON POR GRACIA DE DIOS.

TESORO DEL ALMA



Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:
"Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal. Pero recuerda algo: después que salgas, la puerta se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal....."
La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su delantal.

La voz misteriosa habló nuevamente. " Tienes solo ocho minutos "

Agotados los ocho minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró.....Recordó, entonces, que el niño quedó adentro y la puerta estaba cerrada para siempre.


La riqueza duró poco y la desesperación... para el resto de su vida!


Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para vivir en

este mundo, y una voz siempre nos advierte: "Y No te olvides de lo principal!"
Y lo principal son los valores espirituales, la oración, la vigilancia, la familia, los amigos, la vida. Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos fascinan tanto que lo principal siempre se queda a un lado....

Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial " Los tesoros del alma!".
Que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo, pasa rápido y que la muerte llega inesperadamente.

Y que cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros, de nada valdrán las lamentaciones.

Ahora ....piensa por un momento que es lo principal en tu vida......
"Que cosa extraña es el hombre: Nacer no pide, Vivir no sabe, Morir no quiere"

SOMOS VENCEDORES


 Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasando unos meses, el maestro le informo al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejo desde el día que llegó. Encargo entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aun continuaba inmóvil. 

Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro. Su corte rápidamente le presento a un campesino. El rey le pregunto: 

 ¿Tú hiciste volar al halcón? 
¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago? 

- Intimidado el campesino le dijo al rey: Fue fácil mi rey, solo corte la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenia alas y se lanzó a volar. 

¿Sabes que tienes alas? 
¿Sabes que puedes volar? 
¿A qué te estás agarrado? 
¿De que no te puedes soltar? 
¿Que estás esperando para volar?

No puedes descubrir nuevos mares................ 
A menos que tengas el coraje para volar. Vivimos dentro de una zona de comodidad, donde nos movemos y creemos, que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona, esta todo lo que sabemos, y todo lo que creemos. Viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina, nuestro pasado, y nuestra historia. Todo lo conocido, cotidiano y fácil. 

Es nuestra zona de confort y por lo general, creemos que es nuestro único lugar, y modo de vivir. Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles. Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible, y aprendemos a vivir desde la resignación. El liderazgo, es la habilidad que podemos adquirir cuando aprendemos a  ampliar nuestra zona de comodidad. Cuando estamos dispuestos a correr riesgos, cuando aprendamos a caminar en la cuerda floja, cuando estamos dispuestos a levantar la vara que mide nuestro potencial. Un verdadero líder, tiene seguridad en sí mismo para permanecer solo.

Coraje: para tomar decisiones difíciles, 
Audacia: para transitar hacia lo nuevo con pasión, y 
ternura suficiente: para escuchar las necesidades de los demás. El hombre no busca ser un líder, se convierte en líder por la calidad de sus acciones y la integridad de sus intentos.

Los líderes son como las águilas, no vuelan en bandadas... Los encuentras cada tanto y volando solos. 

CONFÍA EN MI

 


¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
Déjame al cuidado de tus cosas y todo te irá mejor.
Cuando te entregues a mi, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios.
No te desesperes, no me digas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.


Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús, yo confío en ti.
Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que puede suceder después.
No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas.
Déjame ser DIOS y actuar con libertad.
Entrégate confiadamente en mi.


Reposa en mi y deja en mis manos tu futuro.
Dime frecuentemente: Jesús, yo confío en ti, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo.
Déjate llevar con mis brazos divinos.
No tengas miedo.
Yo te amo.


Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando.
Cierra los ojos del alma y confía.
Continúa diciéndome a toda hora: Jesús, yo confío en ti.
Necesito las manos libres para poder obrar.
No me ates con tus preocupaciones inútiles.
Satanás quiere eso: agitarte, quitarte la paz,
confía solo en mi.
Entrégate a mi, Yo Hago los milagros en la proporción de la entrega y confianza que tienes en mi.
Así es que no te preocupes, hecha en mi todas tus angustias y duerme tranquilo, dime siempre: Jesús, yo confío en ti y verás grandes milagros.
Te lo prometo por mi amor.

domingo, 9 de octubre de 2011

SIETE PASO PARA VENCER EL EGO


He aquí siete recomendaciones para ayudarte a trascender esas arraigadas ideas de la vanidad. Todas ellas están destinadas a evitar que te identifiques en una clave falsa con el ego y la vanidad.

1. No te sientas ofendido. 
La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es. Pero puedes convertirte en degustador de la vida y corresponderte con el Espíritu universal de la Creación. No puedes alcanzar la fuerza de la intención sintiéndote ofendido. Por supuesto, actúa para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vive en paz. Como nos recuerda A Course in Miracles [Curso de milagros]: «La paz es de Dios; quienes formáis parte de Dios no estáis a gusto salvo en su paz». Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. Libérate de la necesidad de ganar. 
Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. ¿Por qué? Porque, en última instancia, es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que tú, y siempre volverás a sentirte insignificante y despreciable.

Tú no eres tus victorias. Puede que te guste la competición y que te diviertas en un mundo en el que ganar lo es todo, pero no tienes por qué estar allí con tus pensamientos. No existen perdedores en un mundo en el que todos compartimos la misma fuente de energía. Lo más que puedes decir es que en determinado día rendiste a cierto nivel en comparación con el nivel de otras personas ese mismo día.

Pero hoy es otro día, y hay que tener en cuenta otros competidores y otras circunstancias. Tú sigues siendo la presencia infinita en un cuerpo que es un día una década mayor. Olvídate de la necesidad de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es perder. Ese es el miedo del ego. Si tu cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, si no te identificas exclusivamente con tu ego. Adopta el papel de observador, mira y disfrútalo todo sin necesitar ganar un trofeo. Vive en paz, correspóndete con la energía de la intención e, irónicamente, aunque apenas lo notes, en tu vida surgirán más victorias a medida que dejes de ir tras ellas.

3. Libérate de la necesidad de tener razón. 
El ego es fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la intención. El Espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y está libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: «No soy tu esclavo. Quiero abrazar la bondad y rechazo tu necesidad de tener razón. Aún más; voy a ofrecerle a esta persona la posibilidad de que se sienta mejor diciéndole que tiene razón y darle las gracias por haberme encaminado hacia la verdad».
Cuando te olvidas de la necesidad de tener razón puedes fortalecer la conexión con la fuerza de la intención, pero ten en cuenta que el ego es un combatiente muy resuelto. 

He visto personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razón. He visto cómo acababan relaciones maravillosas por la necesidad de ciertas personas de llevar siempre la razón. Te propongo que te olvides de esta necesidad impulsada por el ego parándote en medio de una discusión para preguntarte: « ¿Qué quiero? ¿Ser feliz o tener razón?». Cuando eliges el modo feliz, cariñoso y espiritual, se fortalece tu conexión con la intención. En última instancia, estos momentos expanden tu nueva conexión con la fuerza de la intención. La Fuente universal empezará a colaborar contigo en la creación de la vida que la intención quiere que lleves.

4. Libérate de la necesidad de ser superior.
La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demás. 

No por viejo es menos cierto este dicho: Todos somos iguales ante los ojos de Dios. Olvídate de la necesidad de sentirte superior al ver a Dios revelándose en todos. No valores a los demás basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros baremos impuestos por el ego. Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que te devuelven, y te lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad. Estos sentimientos se convierten en el vehículo que te aleja de la intención. A Course in Miracles habla de esa necesidad de ser especial y superior: «El sentirse especial siempre establece comparaciones. Se produce por una carencia que se ve en el otro y que se mantiene buscando y no perdiendo de vista las carencias que puede percibir».

5. Libérate de la necesidad de tener más.
El mantra del ego es más. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta, pero en realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo decidir cómo utilizar el momento presente de tu vida. Irónicamente, cuando dejas de necesitar más, parece como sí te llegara más de lo que deseas. Como estás desapegado de esa necesidad, te resulta más fácil transmitírselo a los demás, porque te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en paz. 

La Fuente universal está satisfecha de sí misma, en continua expansión y creando nueva vida, sin intentar jamás aferrarse a sus creaciones por sus recursos egoístas. Crea y se desliga. Cuando te desligas de la necesidad del ego de tener más, te unificas con la fuente. Creas, atraes lo que deseas hacia ti y te desligas, sin exigir que se te presente nada más. Si valoras todo lo que surge, aprendes la gran lección que nos dio san Francisca de Asís: «... es dar cuando recibimos». Al permitir que la abundancia fluya hasta ti y a través de tí, estableces correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energía siga fluyendo.

6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros.
Puede resultar un concepto difícil si piensas que tú y tus logros son lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la fuente de todos tus logros. Y ya oigo las protestas de tu ego, pero sigue sintonizado con esta idea. Todo emana de la Fuente. ¡Tú y tu Fuente son uno y lo mismo! No eres ese cuerpo y sus logros. Eres el observador Fíjate en todo y agradece las capacidades que te han sido concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero atribúyele todo el mérito a la fuerza de la intención que te dio la existencia y de la que formas parte materializada. Cuanto menos necesites atribuirte el mérito de tus logros más conectado estarás con las siete caras de la intención, más libre serás de conseguir cosas, que te surgirán con más frecuencia. Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo es cuando abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente. 

7. Libérate de tu fama. 
La fama que tienes no está localizada en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella. Si hablas con treinta personas, tendrás treinta famas distintas. Conectarse a la intención significa escuchar los dictados de tu corazón y actuar basándote en lo que tu voz interior te dice que es tu meta aquí. 

Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir los demás, te habrás desconectado de la intención y permitido que te guíen las opiniones de los demás. Así funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre ti y la Fuerza de la intención. No hay nada que no puedas hacer, a menos que te desconectes de la fuerza y te convenzas de que tu meta consiste en demostrarles a los demás tu superioridad y autoridad y dediques tu energía a intentar ganar una fama extraordinaria entre el ego de los demás. Haz lo que haces según la orientación de tu voz interior, siempre conectada con tu Fuente y agradecida a ella.

Mantén tu propósito, deslígate de los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en tí: tu carácter. Deja que otros discutan sobre tu fama; no tiene nada que ver contigo.  Lo que pienses de mí no es asunto mío…

DEBEMOS TENER UNA FORMACION HUMANA SOCIAL, POLITICA, ECONOMICA Y ESPIRITUAL



  Extraña es nuestra situación sobre la tierra. Todos venimos por una corta visita, no sabiendo por qué y sin embargo, hay veces en que nuestra misión parece traer un propósito divino.
                                           Desde el punto de vista de la vida diaria, no obstante, existe una noción sobre la cual  estamos seguro y es que el ser humano está  por el amor viviendo en nuestro universo y además  amor al prójimo y sobre todo por el de aquellos en cuya  sonrisa y bienestar descansa nuestra propia felicidad y también por el de millones de almas desconocidas con cuyo destino nos  sentimos ligados por lazos de simpatía, agradecimiento, bondad, amistad  y buena honda. Varias  veces al día reflexiono sobre cuánto en la labor del prójimo de los que viven y de los que se han ido, hay la base de la construcción de mi vida interior y exterior y cuán seriamente tendré que  ejercitar mis facultades para devolver lo que  de ellos he recibido. La tranquilidad de mi conciencia se ve  a menudo alterada por la depresiva sensación de haber  tomado prestado en demasía del trabajo de los demás.
                                             La obsesión de una interminable ponderancia sobre la propia existencia y el sentido de la vida en general me parece, desde el punto de vista objetivo, una perfecta fantasía. Y no obstante, todo el mundo abriga ciertos ideales por los cuales guía su criterio y sus aspiraciones, bajo un fin determinado.

                                        La lógica para vivir la vida sería para mi, equidad, verdad, justicia, responsabilidad, bondad y mucho amor al prójimo como a mi mismo, la creencia en Dios y su hijo Jesús, que murió por nuestros pecados, para así hacer un mundo mas humano, comprensivo y bondadoso, donde todos podamos ser respetados, escuchados y queridos.
                                        Con la conciencia de sentirme en colaboración con seres de mentalidad afín en todo el ámbito de la palabra y su modo de vida, así en el arte como en la ciencia. Desde mi niñez vengo viendo con desprecio las vulgaridades limitadas que con tanta frecuencia suelen ponerse a las ambiciones humanas.

                                        No soy partidarios de los lujos, éxitos superficiales, de la publicidad engañosas, de las promesas falsa, con el fin solo de alcanzar el éxito a nuestros propósitos en muchas oportunidades insanos y desventuras donde arrastramos a medio mundo por obtener lo que deseamos, sin medirnos en los absurdos ridículos que a nuestros ojos no tiene valides y parece todo aceptar.

                                         Mi apasionado interés por la justicia, la verdad y la responsabilidad sociales  ha permanecido siempre en curioso contraste con una marcada carencia de voluntad de la sociedad en que vivimos.

                                         Mi ideal político es la democracia, todo individuo merece ser respectado como tal. El componente ideológico de la democracia cristiana representa una amalgama pragmática de liberalismo democrático y conservadurismo defensor de los intereses de la clase media bajas, que apuesta por la estabilidad gubernamental; una economía que combina el dinamismo del libre mercado con una atención adecuada a las necesidades del Estado de bienestar; y una religiosidad moderada que defiende valores considerados tradicionales (como la importancia de la familia y una mayor presencia de la doctrina de la Iglesia católica en la vida pública,  privada,  el respeto a la persona y sus derechos) y se oponga al relativismo ético y a la permisividad inmoral.

                                     Estoy plenamente convencido de que para lograr un fin definitivo un individuo es el que debe encargarse de llevar, con la mayor responsabilidad, el pensamiento y el mando de los demás. Sólo que en vez de agrupar, la multitud debiera ser guiada y cada uno en libertad de elegir su guía, aquella persona que considera adecuada  para dicho cargo y además que tenga experiencia en el mismo o similares.

                                      Las divisiones de clases me parecen falsas y absurdas, sin sentido de lógica para el individuo que en muchas oportunidades la padece
                                      El cristianismo plantea que, antes de establecer un modelo de sociedad democrática como la quiere y la desea la mayoría del pueblo, es necesaria una conversión del ser humano en lo social, en lo político, en lo económico y en lo espiritual. Es preciso que ese cambio lo haga capaz de innovar, empezando por sí mismo. El hombre nuevo exigirá una nueva sociedad, y el cristianismo puede ofrecer ese nuevo sistema democrático.

HABLEMOS DE CORTESÍA



Las reglas básicas de la cortesía son sencillas: alabar siempre lo bueno de los otros, suprimir los reproches, darle importancia a los demás y prestarles atención.
Citar siempre errores propios antes de referirte a los ajenos, así nunca parecerá que presumes de tus virtudes.

Según la educación de las personas que conocemos, de unas deseamos la presencia y de otras deseamos la ausencia.
Tratando con los demás, hay ciertos momentos de emoción. Para convertirlos en cortesía solo hace falta que sepamos expresar con palabras esa emoción.
Tratar bien a las personas es un problema diario que se ha de resolver bien todos los días.
Con la cortesía sucede lo mismo que con la bondad. Quienes no la usan dan la impresión de ignorancia.

La cortesía es, ante todo, un buen negocio. Cuantas personas tenemos atención con las demás por puro egoísmo.
Solo llegaremos al corazón de los demás, si les convencemos, en la forma de tratarlos, que reconocemos en algo su clase o categoría.
A veces la cortesía consiste en fingir para los inteligentes menos inteligencia que la de ellos, y para los tontos, fingir aún más.

La atención de los demás nos da el límite que hemos de poner a nuestras palabras.
Todo el mundo suele agradecer que nos interesemos, sin exageración, por los pequeños detalles de su vida.
No debemos perder las bellas ocasiones de callar, que a diario nos regala la vida.
La cortesía de la amistad más distinguida consiste en respetar a los amigos en su ausencia. Este respeto es signo de elegancia.
Gran parte de nuestra educación básica, se adquiere antes de los veinte años, después es guardada en el fondo de los conceptos indiscutibles.

                                    En consecuencia que la cortesía  es igual a educación entonces es el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres  y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra: está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes.

                                            El proceso de vinculación y concienciación cultural, moral conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando además otros nuevos.

                                            La educación se comparte entre las personas por medio de nuestras ideas, cultura, conocimientos, etc. respetando siempre a los demás. Ésta no siempre se da en el aula.

                                            Existen tres tipos de educación: la formal, la no formal y la informal. La educación formal hace referencia a los ámbitos de las escuelas, institutos, universidades, módulos... Mientras que la no formal se refiere a los cursos, academias, etc. y la educación informal es aquella que abarca la formal y no formal, pues es la educación que se adquiere a lo largo de la vida, a las vuelta de los años, a la mayor experiencia en nuestro caminar en este mundo infinito lleno de luz y fantasía  y teniendo como centro el amor,  respeto a nuestro creador y su hijo Jesús.

¿QUE TANTA EDUCACION PODEMOS TENER ?


           
Desde siempre nos enseñaron  a ser educado, es decir desde niños, pero cuando llegamos a ser adultos  parece que olvidamos todo lo enseñado y nos volvemos soberbios, groseros, mal educados, como diría un educador poco cortes, cual es ese motivo de tanta ira escondía, de tanta soberbia desenfrenada, de tanto ego desparramado, de tanto machismos desbordados, de  tanta irracionalidad destemplada…que sucede con el ser humano que de la noche a la mañana, se cree un ser superior de quienes a quienes, por quienes cual es el motivo, ¿Por qué?....estos señores no se dan cuenta aun, que somos todos iguales…el ego al machismo, el ego al que soy mas que tú, el ego  a que tengo mas dinero y por ende soy mas importante, ego ha tanta estupidez…cuando se va ha terminar eso...
Hablamos del calentamiento de la tierra, hablamos del final del mundo según diversas teorías, hablamos de la destrucción del planeta, hablamos de mil cosas para defender nuestro universo, pero nos olvidamos de que hay mucha gente sumida en un ego irracional y no hay ninguna teoría respecto a eso y como vencerlo.

                                 Cuando queremos decir que tenemos que ser corteses.  La cortesía es un comportamiento humano buena manera es la mejor expresión es el uso práctico de las buenas maneras. Es un fenómeno cultural definido y lo que se considera cortés en una cultura puede a menudo ser absolutamente grosero o simplemente extraño en otra.

                               Sin cortesía, sin galantería, sin urbanidad, sin buena educación,  no se concibe una sociedad culta. De todas las  cualidades externas que pueden adornar a una persona, la cortesía es la más indispensable para convivir en el mundo. La cortesía, sobre todo, es estimable, porque supone dominio de la animalidad, lo que nos diferencia con los animales.
                              La intuición clarividente del  ser  vulgar  de   nuestra actitud lo ha sintetizado de manera perfecta en un refrán, al decir que donde más se ve la educación, es en el juego y en la mesa es decir, en los dos sitios en donde más fácilmente se desborda, la intemperancia del instinto animal, soberbio y fiero. La falta de cortesía como han dicho muchos pensantes es el hecho de molestarnos de continuo por el prójimo.

                               Esa impaciencia, esas malas costumbres, es en este momento que se expresa nuestra falta de cortesía hacía  mi prójimo. Hay dos tipos de personalidad en los seres humanos,   una es la social, la alegre, correctísima, la que vemos con frecuencia en la calle, reuniones, eventos, protocolos, teatros, charlas  e  iglesia. Y la otra personalidad es la de nuestra casa, que en muchas oportunidades es gruñona, soberbia, irritable, de mal humor,  la tristeza, el cansancio, las preocupaciones, las responsabilidad excesiva,  en algunos con mucho ego negativo.

SOY UNA NUEVA GENERACION




Cuando nuestro antes pasados nos decían que nuestra generación esta cambio, es porque realmente esta cambiando, tanto en la intelectual, emocional, espiritual y sentimental y quizás en muchos mas aspecto que vamos descubriendo con el tiempo, cuando mas nos sorprendemos de algunas decisiones, es ahí donde nos damos cuenta de la verdadera nueva generación o  la nueva persona, dejamos de ser esa persona antigua  con ideas absurdas y ridículas para convertirnos en un ser humano nuevo, empezamos ha ver el futuro de diversas maneras, lo que nos parecía ilógico, ahora es lógico, tamandolo de diversos punto de vista mas realista y verdaderos.

                            Somos la Nueva Civilización estamos aquí,
estamos despertando ahora del pasado para soñar un sueño mas grande,
 iguales somos amigos a pesar de todo, somos diversos y únicos,  estamos unidos por algo mayor que nuestras diferencias.

Creemos en la libertad,  la cooperación, abundancia y armonía con nuestro prójimo. Somos una cultura emergente, un renacimiento de la esencia de la humanidad, encontramos nuestra propia guía, nuestro camino y nosotros decidimos por donde o a que lado caminar y discernimos nuestra propia verdad.

                           En muchas oportunidades vamos en muchas direcciones, diferentes, como los pensamientos y aún así nos rehusamos a dispersarnos, desunirlo porque todos somos un mismo ente, una misma nación, un mismo universo, un mismo planeta, ¿Para qué?
Tenemos muchos nombres, hablamos muchas lenguas.
Somos locales, somos globales.
Estamos en todas las regiones del mundo, estamos en el aire, en todas partes.
                             Somos universo tomando conciencia de si, somos la ola de la evolución, estamos en los ojos de cada niño, en cada adolescente, en cada individuo que tiene anheló de triunfar, encaramos lo desconocido maravillados y excitados por conseguir lo desea.

                             Somos mensajeros del futuro, viviendo en el presente.
Venimos del mas haya, y decimos nuestra verdad.
No podemos estar callados, porque nuestra voz esta dentro de todos en silencio, solo que nosotros somos capaces de gritarla, expresarla, comunicarla, editar. No tenemos enemigos, ningún límite puede detenernos.

Respetamos los ciclos y somos expresión de la naturaleza, porque somos naturaleza viva, que podemos sentir, amar, desear, experimentar y lograr.
No actuamos para ganar, actuamos para vivir y aprender.
Nos motiva la inspiración, el amor y la integridad.
Exploramos, descubrimos, sentimos y reímos.
Estamos construyendo un mundo que funciona para todos.
Procuramos vivir nuestras vidas en todo su potencial.

Somos independientes, auto-suficientes y responsables.
Nos relacionamos mutuamente en paz, con compasión y respeto; nos unimos en comunidad, celebramos la totalidad que se encuentra en nuestro interior y a nuestro alrededor. Danzamos con el ritmo de la creación.

Tejemos los hilos de los nuevos tiempos.
Somos la nueva civilización y solo queremos vivir en comprensión y paz con nuestros semejantes..