domingo, 26 de junio de 2011


   
  A veces rehuimos pensar en ella.
         Creemos que es de mal gusto
         mencionar siquiera el tema.
         O significa ponerse triste.
         Y preferimos cerrar los ojos y taparnos los oídos
         para vivir su cómplice sorpresa.
         ¿ Por qué no mirarla de frente?
         Llegará el día, para todos, en que
         seremos llamados por el Padre a gozar
         de su casa donde tiene muchas habitaciones
         Llegará el día, que venga pronto,
         en que permaneceremos con Él en un gozo eterno
         y en una paz  sin límites.
         No te encierres en él,  porque te ahogas.

                   Haz como Jesucristo:
         Él vivió el dolor, la persecución, la deslealtad,
         la tristeza, la cruz, el abandono y la muerte,
         y supo asumirlos con valor.
         No huyó del país ante la dificultad,
         sino que subió directamente a Jerusalén
         para afrontar el sacrificio.
         Mira, tú, al Cristo sufriente, sangrante y mutilado.
         Mira al Cristo solidario de todos los dolores
         y de todas las lágrimas.

         Mira a su Madre recibiendo el cuerpo inerte
         que ella había traído a la vida.
         Y clava en su cruz tu dolor,
         coloca en sus manos tus angustias, tus penas y tu llanto.
         Hazte solidario con Él en el rescate de toda la humanidad.

         Y mira después a tus hermanos,
         comparte con ellos lo que sientes,
         recibe sus palabras, asume también sus problemas
         y sobre todo escúchalos.

         Y tal vez, suavemente,
         empezarás a sonreir, y a saltar,
         porque habrás encontrado el Amor Resucitado.
 

jueves, 16 de junio de 2011

IMPLOREMOS A DIOS Y ÉL NOS DARÁ LO QUE LE PEDIMOS


                                                                   
Sin duda que todos los seres humanos tenemos diferentes necesidades, algunos necesitamos amor, conocimiento, dinero, ideas que materializar y en general diferentes tipos de metas, la parte difícil es la comunicación de nuestra mente consciente con nuestro ser espiritual, lo que ocurre es que nuestro ser espiritual está ansioso por darnos lo que queremos pero no entiende nuestros mensajes porque no pedimos de forma adecuada. 

Para lograr algo debemos insistir en forma permanente, en realidad existen diversas formas de oración, por un lado antes debemos apoyar nuestro deseo con acciones continuas, es decir dejarle claro a la mente, 
¿Cuál es nuestro deseo? 
En lo que  prestamos atención a nuestra  vida, la mente entenderá que eso es lo que queremos.
 Reflexionemos en estos  procesos eficientes para enfocar la energía en nuestros deseos a través de la  practica  continua podremos equilibrar y enfocar  nuestra  vida de acuerdo a los deseos  o necesidades; este es un paso importantísimo porque nos permitirá llegar a la autorrealización y un alto nivel de superación personal en diferentes áreas de la  vida.
Una vez que hayamos logrado equilibrar todo nuestro ser en la dirección de lo que se  desea, también podemos hacer uso del poder de la oración, hay que orar sin cesar por nuestras necesidades, visualizarnos en posesión de la meta que nos  propongamos, orar en la mañana, al mediodía, en la noche, al amanecer hasta que nuestra idea de realización quede clara en la mente, jamás se rindan  hasta lograr los resultados que desean.
La oración es puro poder, al inicio  es probable que  comiencen como una rutina pero enseguida verán como la fe comienza a aumentar y la vida comenzará a cambiar positivamente.
Sin duda que la fe es un estado interno y cuando hemos alcanzado esa certeza y convicción de que nuestro proyecto se realizará entonces comenzamos a derribar grandes muros y la vida llena de frutos comienza a inundarnos, realmente que lograr un estado de fe es la clave de todo éxito.
En la comunidad,  convivir con personas que  hacen oracion y   estar nosotros con  una fe  firme   podremos  alcanzar  la plenitud en cualquier necesidad.
En La Biblia Santiago nos dice “no recibís, porque no sabes pedir” y este es uno de los grandes secretos de la oración y es que para que sea efectiva debe venir de un estado de equilibrio interno en nuestro ser, para  lograrlo uno  tiene que  permanecer en  un estado de equilibrio entre lo que decimos, hacemos, sentimos y pensamos.
 Al lograr una armonía de nuestro ser entonces si estamos a las puertas de que el poder se pueda manifestar en nuestra vida y que en realidad podemos hacer verdaderos cambios de vida.
La oración siempre tendrá un enorme poder, pero es necesario hacerlo de buena forma para que nuestro ser espiritual definitivamente entienda nuestros deseos y finalmente se manifiesten en nuestra vida, ustedes  deben recordar que el poder está dentro de uno mismo, solo que lo hemos olvidado, ustedes han nacido para hacer de su vida una experiencia única, maravillosas y espectacular llena de grandes logros y sobretodo de amor, paz, riqueza, salud y espiritualidad, entonces ha llegado el momento de decidirse al cambio, ¡ustedes se lo merecen.  
CREAN   EN DIOS  y  pidan al Espíritu Santo que  les brinde  la fortaleza y perseverancia para no rendirse  nunca.

ALMA DE CRISTO.


Alma de Cristo, Santifícame. 
Cuerpo de Cristo, sálvame. 
Sangre de Cristo, embriágame. 
Agua del costado de Cristo, Lávame. 
Pasión de Cristo, confórtame. 


¡Oh, buen Jesús!, Óyeme. 
Dentro de tus llagas, escóndeme. 
No permitas que me aparte de Ti. 
Del maligno enemigo, defiéndeme. 
En la hora de mi muerte, llámame. 
Y mándame ir a Ti. 
Para que con tus santos te alabe. 
Por los siglos de los siglos. 


Amen.

viernes, 10 de junio de 2011

DEJA QUE JESÚS TOQUE TU CORAZÓN.



Nosotros no podremos cambiar el mundo,(Jesucristo no lo hizo), pero si podemos cambiar nosotros, cada uno a nivel individual y ayudar a transformar una vida;  cuando permitimos que Jesús toque su corazón,  entonces podemos lograr un cambio, en nuestra vida, en nuestra familia y en el mundo; nosotros el pueblo de Dios estamos llamados a eso, a cambiar nuestra vida, a circuncidar nuestro corazón, a permitir a Cristo entrar a nuestro corazón, pues El vino para eso, para impactar el mundo, para mostrarnos el camino, para mostrarnos la verdad y la vida y así  reconciliarnos como hijos con El Padre.

Si existe algún cambio que haya que hacer en cualquier corazón, solo Cristo puede hacerlo, de hecho, Dios puede cambiar muchos corazones a través de la fe, oración, devoción y fidelidad.



 Observa cualquier situación y vas a constatar que ésta es una verdad Bíblica certera; si quieres que alguien cambie, la pregunta que debes hacerte es:


¿Como llegar a su corazón? 


Por eso, Jesús escogió nuestro corazón como la puerta de entrada para aceptar la nueva vida que El tiene preparados para nosotros. No podemos cambiar al mundo, pero si podemos cambiar nuestro corazón y enseñarles a otros como cambiar sus vidas; si todos los hijos de Dios estamos unidos en oración por la vida en nuestro planeta, El si puede salvar esta tierra.

lunes, 6 de junio de 2011

EL MUNDO HA SIDO CREADO PARA LA GLORIA DE DIOS




293 Es una verdad fundamental que la Escritura y la Tradición no cesan de enseñar y de celebrar: "El mundo ha sido creado para la gloria de Dios" (Cc. Vaticano I: DS 3025). Dios ha creado todas las cosas, explica S. Buenaventura, "non propter gloriam augendam, sed propter gloriam manifestandam et propter gloriam suam communicandam" ("no para aumentar su gloria, sino para manifestarla y comunicarla") (sent. 2,1,2,2,1). Porque Dios no tiene otra razón para crear que su amor y su bondad: "Aperta manu clave amoris creaturae prodierunt" ("Abierta su mano con la llave del amor surgieron las criaturas") (S. Tomás de A. sent. 2, prol.) Y el Concilio Vaticano I explica:
En su bondad y por su fuerza todopoderosa, no para aumentar su bienaventuranza, ni para adquirir su perfección, sino para manifestarla por los bienes que otorga a sus criaturas, el solo verdadero Dios, en su libérrimo designio , en el comienzo del tiempo, creó de la nada a la vez una y otra criatura, la espiritual y la corporal (DS 3002).


294 La gloria de Dios consiste en que se realice esta manifestación y esta comunicación de su bondad para las cuales el mundo ha sido creado. Hacer de nosotros "hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia" (Ef 1,5-6): "Porque la gloria de Dios es el hombre vivo, y la vida del hombre es la visión de Dios: si ya la revelación de Dios por la creación procuró la vida a todos los seres que viven en la tierra, cuánto más la manifestación del Padre por el Verbo procurará la vida a los que ven a Dios" (S. Ireneo, haer. 4,20,7). El fin último de la creación es que Dios , "Creador de todos los seres, se hace por fin `todo en todas las cosas' (1 Co 15,28), procurando al mismo tiempo su gloria y nuestra felicidad" (AG 2).

ESTEMOS SIEMPRE CON LA MIRADA HACIA EL CIELO


Cristo asciende a los cielos, regresa con su Padre.  ¿Quedamos solos, sin el Maestro? ¿Perdemos la esperanza, la paz, la vida? ¿Empezamos a vivir como huérfanos, sin norte, sin luz, sin alegría?

Cristo parte. Pero sin dejarnos, porque nos prometió su Espíritu, porque sigue en su Iglesia, porque lo tocamos, lo comemos, lo abrazamos en la Eucaristía. Mantiene cada día su Palabra: “yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).

La solemnidad de la Ascensión quizá nos deja como a los discípulos: con los ojos abiertos, con la mirada hacia el cielo, con una cierta pena porque el Maestro “vuela lejos”.

Pero también, como ellos, deberíamos sentir una llamada a la esperanza: el Señor ha prometido prepararnos un lugar en la casa del Padre. Un día volverá, glorioso, para atraer a sus hijos, para invitarnos al cielo.

En el cielo y con nosotrosJesús no es sólo un recuerdo de algo que queda lejos. No podemos pensarlo como si fuese alguien del pasado, un personaje magnífico que curó enfermos, que resucitó muertos, que alegró a los pobres, que perdonóa los pecadores.
Jesús es alguien vivo, tan vivo que su presencia en el cielo no le impide estar muy cerca de nosotros. Porque subió con nosotros y para nosotros: el Hijo del hombre, Dios verdadero y Hombre verdadero, inaugura la presencia humana en el seno del Padre. Allí estamos presentes, en cierto modo, desde la fe y la esperanza, todos los hijos de Adán y hermanos en Cristo.

Testigos del AmorNecesitamos acoger, divulgar, testimoniar a ese Jesús, que vive ahora con el Padre sin dejar de estar entre nosotros. Testimoniarlo como los primeros apóstoles, las primeras comunidades cristianas, tantos y tantos hermanos nuestros a lo largo de siglos: no se cansaban de dar a conocer el único nombre que nos salva: Jesucristo.

El amor ha sido revelado en ese Jesús que nació, vivió, murió, resucitó y ascendió a los cielos. El amor nos lleva a ser misioneros: el amor “exige por su naturaleza que sea comunicado a todos. Lo que el mundo necesita es el amor de Dios, encontrar a Cristo y creer en Él” (Benedicto XVI, “Sacramentum caritatis” n. 84).

Si nos ponemos en camino, si vamos por todo el mundo para ofrecer las razones de nuestra esperanza, muchos hermanos nuestros llegarán a conocer esa paz y esa alegría que cada cristiano lleva en su sonrisa, porque ha acogido a Cristo, porque sabe que no estamos huérfanos, sino bien acompañados.
Jesús, el Maestro, el Hijo del Hombre, el Señor, asciende a los cielos, estásentado a la derecha del Padre. Ahora intercede por nosotros y nos espera. Un día romperá toda frontera y nos hablará con cariño eterno: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis...” (Mt 25,34-35).

domingo, 5 de junio de 2011

¿TÚ QUE DICES?



Tu dices: Es Imposible 
Dios Dice: Todo es Posible (Lucas 18:27)

Tu dices: Estoy cansado

Dios dice: Yo te haré descansar

( Mateo 11:16 – 30)

Tu dices: Nadie me ama

Dios dice: Yo te amo (Juan 3:16 & 13:34)

Tu dices: No puedo continuar

Dios dice: "Mi gracia es suficiente"

1 Corintios 12:9

Tu dices: No entiendo las cosas

Dios dice: "Yo te guiare" Proverbios 3:5-6

Tu dices: No lo puedo hacer

Dios dice: "Tu puedes hacerlo"

Filipenses 4:13

Tu dices: No me puedo perdonar

Dios dice:  "Yo te perdono"

1 Juan 1:9 & Romanos 8:1

Tu dices: Me siento solo

Dios dice:  "Nunca te dejare solo"

Hebreos 13:5

"Por todas las cosas negativas, nos tenemos que decir," "Dios tiene la respuesta para ello"